Las vemos por ahí... Las vemos corriendo por las mañanas con sus carritos, con sus bebés, en el supermercado, en las reuniones del cole. Las vemos desaliñadas, siempre con prisa… ¿y sabes por qué? Porque no es fácil ser mamá. A veces escucho, leo y veo a algunas madres que cuentan que la maternidad es algo maravilloso. Y aunque yo también creo que lo es, lo que no cuentan es esa parte difícil de ser mamá… No cuentan que el embarazo es una etapa complicada, que nuestras hormonas se revolucionan de tal manera que a veces nos preguntamos si nos estamos volviendo locas. No nos dicen que, a partir del momento en que nace tu bebé, no vuelves a dormir del tirón. Que las salidas con tus amigas pasan a ser después de que se duerma. Que antes de salir a cualquier sitio tienes que preparar mil “por si”: por si llueve, por si hace frío o calor, por si se moja, por si le da hambre… Tampoco te han dicho que, cuando sales de compras, sueles ir primero a las tiendas infantiles y, si eso, ya miras a...